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QUE ES LA PSICO-OSTEOPATÍA ORGÁNICA

no se pretende cambiar a la persona, sino ayudarla a descubrirse
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Imaginad a vuestro terapeuta o especialista, que además de conocer a fondo su especialidad, y en vez de recetar la fórmula mágica, es capaz de escuchar lo que cada uno de nosotros necesitamos decir; capaz de estimular con palabras y con normalizaciones físicas tus propias capacidades; capaz de dirigir su tratamiento al mismo tiempo que escucha y siente nuestro cuerpo.

¿Imagináis a un psiquiatra tratando el hígado con osteopatía visceral en lugar de dar un antidepresivo? o, ¿un traumatólogo recuperando una rodilla con una normalización sobre la tibia, sin tener que operar y sin tener que recetar un antiinflamatorio? o, ¿imagináis a un médico de cabecera diciéndole a un paciente que su dolor de hombro, es por su separación con la pareja?

¡Hoy ya hay terapeutas que son capaces de trabajar con corazón!

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Nuestro propósito es ayudar a la formación de más terapeutas con esta misma visión. ¿Acaso está prohibido enseñar a tratar cuerpo, psique y emoción? No se trata de negar lo bueno de cada disciplina: a veces necesitamos un antibiótico, o una operación o una pastilla. Lo que proponemos es abrir las fronteras que separan las diferentes disciplinas, para englobar al paciente con una actitud más cercana a su realidad, y así evitar tratar sólo enfermedades y síntomas en lugar de a personas.

La psico-osteopatía orgánica surge como una respuesta lógica a los tiempos que vivimos. El tratamiento que vamos a dar, funcionará mucho mejor si entendemos y atendemos al paciente en toda su complejidad.

Psico:

¡Todos somos únicos!, cada uno de nosotros traemos un “código” que nos define. En EMPO ESCUELA nos parece coherente interesarnos por el estado no sólo físico del paciente, sino también psíquica y emocionalmente. ¿Cómo ayudar a una persona sin saber cómo esta afectando la enfermedad a su vida? ¿Cómo separar a la persona y tratar solo la enfermedad? ¿Cómo negar la historia personal que forma parte del “enfermo”? Si queremos ayudar, tenemos que conocer y entender al paciente. Y para entender al paciente, necesitamos vincularnos a él.

Osteopatía:

Una vez posicionamos el paciente en una dimensión más amplia, seguimos la investigación en la fase corporal. El cuerpo nos dirá todo aquello que el paciente no sabe interpretar. Es decir, podemos descifrar a través del tacto qué tejidos están siendo inhibidos o solicitados en exceso, causando una respuesta en el cuerpo llamada “enfermedad”. El tejido puede ser óseo, fascial, nervioso, visceral u orgánico. No se puede olvidar que todos los sistemas que dan vida a una persona, provienen de la misma célula madre y por tanto el mismo código personal.

Orgánica:

Todos los tejidos corporales pueden ser estimulados. No se pretende cambiar a la persona, sino ayudarla a descubrirse abriendo vías de recuperación propias. Apoyamos a la persona estimulando su regeneración; respetando los bioritmos, el cuerpo regresa a su estado más fácil, donde menos gasta y mejor rinde. Un cuerpo enfermo es un cuerpo que lucha por su recuperación. El osteópata ayuda a que ocurra de forma más directa y sencilla, sin quitar ni añadir nada al organismo.